Bajo la Tormenta

Bitácora de un viaje a través del cáncer


La importancia del soporte emocional

Hoy la tarde está nublada. Pero no va a llover. Lleva siglos sin hacerlo. Pero algún día lo hará. Y volverá el petricor. Y la hierba volverá a verdear.

Supongo que a mí me pasará lo mismo. Algún día volveré a mi vida normal.

Hace ya 3 meses que empezó la pesadilla. De mi primera visita a urgencias. Era una anemia. Iban a ser sólo 12 días. Aún no he vuelto a trabajar. Y ya no lo haré en lo que queda de curso.

Durante todas estas semanas emocionalmente he vivido una auténtica montaña rusa. Aún no he explotado a llorar. El día que lo haga seguro que no me guardaré ninguna lágrima dentro.

Por supuesto lloré el día del veredicto. El 10 de marzo. Me derrumbé. Pero a los pocos minutos la adrenalina me hizo rebotar y salir a flote.

Y sigo resistiendo aunque es verdad que hace poco he pasado unos días malos. Ausente, triste. Con la mirada perdida en el mar. Estoy volviendo a salir a flote.

Durante todo este tiempo está siendo VITAL el apoyo que estoy recibiendo. No sólo de mi núcleo familiar. También el resto de mi familia. Mis amigos. Mis compañeros. Mis jefes. Mis alumnos y ex alumnos. Mis conocidos…

Todo el mundo me dice que la actitud es importante, que sea positiva… ya dije lo que pensaba al respecto en mi post anterior. No es fácil. Ha de salir de ti. No puedes ser positivo cuando tu vida se para y se llena de incertidumbre. Y te quedas anclada mientras respiras. No se puede ser positivo cuando no sabes lo que va a ser de tí.

Pero tengo una teoría para intentar no derrumbarse. Al menos a mi de momento me esta funcionando:

  1. No dejar de hacer cosas: escribir, estar al día de noticias, escuchar música (que no duela), ver series, películas, televisión…. En definitiva, hacer cosas que me gusten y me apetezcan.
  2. Hablar con tu gente. La que te rodea, la que se preocupa por ti. Y yo me he dado cuenta de que soy una persona muy afortunada.

Todos los días casi desde que estoy de baja he recibido llamadas, mensajes visitas, que me han tenido entretenida.

Tengo la inmensa suerte de estar acompañada, no solo por mi familia cercana a los que nunca les podré agradecer lo suficiente lo que están haciendo por mi, si no también por el resto de mi entorno.

Todos los días casi desde que estoy de baja he recibido llamadas, mails, whatsapps, mensajes por Instagram, Twitter, visitas… Gracias a todas esas personas maravillosas que gastan unos minutos de su día a día en preguntarme cómo estoy yo no me he caído.

Gracias también a esas visitas, sorpresa o no, a las risas, a los abrazos… no me he derrumbado.

Este puto cáncer me está enseñando muchas cosas. De mi y de los demás Quien si, quien no y quien nunca. Pero lo mas importante hasta la fecha es el darme cuenta de lo importante que es estar ahí cuando alguien esta sufriendo. Ya lo sabía. Era consciente. Pero ahora aún lo soy más. Y es difícil transformar en palabras la gratitud que siento.

He tenido conversaciones con conexiones inesperadas. Abrazos que no voy a olvidar mientras viva. Detalles de personas que me van a hacer quererlas aun más si es posible.

Sin ese soporte emocional, no se cómo lo estaría llevando.

Me siento muy afortunada.

Y a todos, si algún día me leéis porque he decidido explicarle al mundo que he estado escribiendo mi diario Bajo la tormenta : GRACIAS DE CORAZON.



Deja un comentario

About Me

Lo que soy ha pasado a un segundo plano. Escribo para capear la tormenta.

Este blog es mi válvula de escape.