Hoy debería de haberme incorporado a mi puesto de trabajo como profesora. Es el día de los saludos, los abrazos,… y los nervios por la entrega de horarios del curso.. Ese papel que condiciona tu vida durante nueve meses… y que hay años que es una maldición y otros una bendición… En función de eso , es día de quejas o de alegrías ante un curso mas o menos llevadero.
En lugar de eso me he ido al cementerio a visitar a mis abuelos y tios paternos. A limpiar los nichos, cambiar flores… sacar fuerzas a pesar del dolor de brazos y hombros que hace días que me acompaña.
Mientras estaba allí pensaba en las casualidades o mas bien en los caprichos del destino. Los que allí yacen ya no podrán quejarse nunca más de sus trabajos…y puede que muchos seguro que darían lo que fuera por poder quejarse de ellos.
Eso me ha hecho olvidarme de la pesadumbre por no estar trabajando y darme cuenta de la oportunidad que tengo pudiendo volver, aunque no sea ahora.
A mi personalmente, me ha servido como terapia, como bálsamo. He pensado en la fragilidad y un poco en la comicidad de la situación. Yo hace meses también temía por mi vida, y aun ahora no tengo claro que este puto tumor no vuelva a aparecer. Confío que no y algo dentro de mi me dice que no, pero ha sido tan grande el susto, que el miedo no creo que se vaya ya nunca.
Lo que sí he tenido claro es que ese cementerio me gusta.Mucho. Lo he visitado desde pequeña. Primero fueron las misas de los domingos , de los dias de fiesta, mi primera comunión…. luego empezaron a venir los funerales, y los entierros. Y ese lugar tan bucólico dejó de parecérmelo tanto. Me daba mucha pena, pero no me angustiaba.
Hacía unos pocos años que no lo visitaba. Y al hacerlo hoy no me ha dado la sensación de angustia del resto de cementerios que he visitado en mi vida. Me ha transmitido paz, es un lugar bello dentro de la tristeza. Los nichos rodean la iglesia y el bosque los rodea a todos.
Es un lugar bonito para descansar eternamente.
No se, quizá deba empezar a pensar en esas cosas. No tengo pensado morirme, pero como todos tendré que hacerlo algún día, y hasta la fecha ese es el lugar más hermoso que conozco para descansar.
He tenido que pasar un cáncer y un mes en mi burbuja galaica para darme cuenta.

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