Se acerca la Navidad. En menos de una semana ya estaremos todos inmersos en los preparativos de la cena de Nochebuena. Puedo celebrarla; he llegado. Ha habido días durante este duro año en los que dudé en si lo conseguiría. Muchos se han quedado atrás.
Escribo mientras voy siguiendo en televisión la enésima película navideña del fin de semana. Me gustan las películas «mono neuronales»como yo las llamo, y en esta época el surtido es extenso. Historias previsibles con final feliz.
Huele a chimenea. Uno de mis olores favoritos junto con el de la tierra mojada después de la lluvia o el de la menta que crece rodeando la casa de la aldea.
Escribo con dolor.
Ahora se me han agrietado/cortado las yemas de los dedos. Llevo días poniéndome cremas, guantes, cuidándome, sin escribir …Esto es un puto infierno que se añade al dolor de manos, dedos y hombros.
A veces no puedo ni quitarme un calcetín, o una lentilla. O coger algo porque siento mis dedos romperse.. aunque no sea más que dolor.Dolor intenso.
Sigo a la espera del diagnóstico de esta segunda movida del año. Yo cada vez estoy más convencida de que es un efecto de todo el tratamiento del cáncer. Pero yo no soy médico.
Y llega la Navidad…
En Navidad hay mucha gente que sufre. Porque está sola, porque está enferma, porque echa de menos a los ausentes, porque tiene problemas económicos, porque no tiene un techo bajo el que dormir, por infinitas causas….
Este año soy más consciente que nunca de ello. Y por eso doy gracias infinitas por poder celebrarla.
Hace unas semanas me vine arriba comprando decoración navideña. Ningún año de mi época adulta recuerdo haberla esperado con tantas ganas.
Pero ahora que ya está a las puertas, me está empezando a envolver la tristeza.Por todo lo sufrido.. Por el dolor que le he causado a los míos. Por los que se han quedado en el camino… Por la incertidumbre. Y por el dolor que no me suelta.
Y es que estoy muy cansada de tanto sufrir.
Pero me pondré la careta.
La semana que viene espero poder ir a la celebración de Navidad de mi empresa. 2 días y medio he trabajado este año. Pero he sentido cerca a mis compañeros y jefes todos los meses. A algunos de ellos desde este año los voy a llevar siempre en mi corazón. Se han portado de 10. Y a pesar de mi decrepitud, me hace una ilusión enorme poder pasar un rato con ellos. El año pasado me perdí la fiesta. Ya estaba enferma sin yo saberlo. Este año espero no faltar.
Hace ahora 7 años
Estaba entrando en la que hasta este año había sido la peor época de mi vida. Sin yo saberlo esas Navidades iban a ser las últimas en las que iba a abrazar a dos personas muy importantes en mi vida. Una murió el día de fin de año, el otro el 8 de marzo. Esther y Carlos, siempre en mi corazón. Desde entonces, hasta el año pasado, estaba medio enfadada con la Navidad. Siempre me ha fastidiado el hecho de tener que ser feliz y estar en paz y armonía con todo el mundo solo por que sea Navidad. Pues no. No siempre se es feliz en Navidad. Y no siempre se puede impostar la sonrisa.
Esperanza.
Aun así, espero y deseo vivir una de las Navidades mas felices de mi vida, al igual que lo fueron mis vacaciones de este verano.
Ojalá el año que viene la tormenta haya pasado y estas palabras sean un recuerdo de una época en la que la vida me hizo más fuerte.
Y que no me falte nadie.
Feliz Navidad.

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