Uno de los significados que la RAE atribuye a la palabra «desazón» es «disgusto, pesadumbre, inquietud interior». Pues esa soy yo hoy. Un cuerpo lleno de desazón, desde de la cabeza a los pies.
Hoy tocaba visita con mi neumóloga. Siguen sin tener los resultados de todas las pruebas que me han hecho, ergo, sigo sin saber qué enfermedad auto inmune tengo. Supongo que hoy, como no me tengo que angustiar por ninguna prueba próxima, me ha invadido la dichosa «desazón».
Bueno sí. Me han aparecido unas ronchas de piel seca en algunas partes de mi cuerpo, así que me derivan también a dermatología… Seguimos para bingo. Estoy agradecida por que están haciendo todo lo posible por encontrar lo que tengo y no escatiman en pruebas. Pero yo ya estoy al límite de tanta prueba, pinchazo y médico.
No puedo más.
Cada día se me hace mas difícil todo. ¿Qué será lo que tengo? ¿Será peor que el puto cáncer? Confío que no. ¿Se solucionará con pastillas y ya está? Porque claro, no es algo que se cure.. parece ser que será algo crónico.
No quiero entrar en el victimismo, lo escribía en mi último post, lo estoy llevando bien…. Hasta ahora. Ultimamente mi fortaleza se empieza a resquebrajar y empieza a asomar por sus grietas la inevitable pregunta de , «¿por qué a mi?«. Con la de gente HDLGP que hay por ahí, ¿por qué me toca a mi toda esta mierda? Nunca me he considerado una mala persona. Pero es lo que hay. No queda otra que seguir aguantando.
Me dice mi pneumóloga que ande. Ni eso me apetece. Cada vez me cuesta más centrarme para estudiar o hacer algo productivo y cada vez tengo mas ganas de pasarme los días tirada en el sofá como una ameba viendo la tele. El sitio por el que me gustaría andar está a más de 1.000 kilómetros de mi. Ni el mar me calma.
Aun así hace unos días me he propuesto y me voy a obligar a hacer, varias rutinas cada semana:
- Escribir un post en uno de mis otros dos blogs
- Ordenar algo de la casa que esté desordenado
- Estudiar un mini curso de algo
Objetivos SMART. Asumibles en el tiempo y con capacidad de ser cumplidos. ¿ Para qué? Pues para seguir sintiendo que sirvo para algo.Y para seguir entrenando mi mente y moviendo mis manos.
Hoy me preguntaba mi neumóloga si me vería capaz de volver a trabajar ahora. Pues no he dudado en responder. NO. No estoy preparada. Ni psicológicamente ni físicamente. No se si aguantaría varias horas de pie dando clase, subiendo y bajando escaleras, conduciendo 100 kms cada día… Ojalá supiera que sí, que lo aguanto. Pero no me veo capaz. Si ya nada más despertar cada mañana tengo que esperar una media hora para levantarme hasta que mi cuerpo se despierta…. Como para volver a trabajar estoy. Con los dedos cortados, las manos hinchadas…
Así que nada. Seguiré como un caballo con anteojeras. Hoy he buscado el nombre de esa pieza que se les pone para que solo vean el camino que tienen frente a ellos. Es un poco como me siento desde hace un año. Como esos caballos.
Seguimos.❤️🩹

Deja un comentario