Bajo la Tormenta

Bitácora de un viaje a través del cáncer


«I’m in»

Y de pronto , llega el día en el que explotas a llorar. Un año y casi 3 meses llevaba siendo fuerte. Y hoy, he explotado. La ansiedad extrema se ha apoderado de mi y me ha paralizado.Solo tengo ganas de estar a salvo en casa. Encerrada. Escuchando «I’m in» en bucle.

No ha pasado nada especial. Solo que esta noche apenas he dormido, como otras tantas desde ya demasiado tiempo.

Supongo que me habrá revuelto el haber hablado con buenos amigos mucho estos días de todo lo que he pasado este último año…O la visita de control al CAP… o seguramente habrá sido la llamada de mi neumóloga.

Aun sin confirmar nombre de enfermedad auto inmune. Pendiente de la reunión del comité de todas las médicos que me llevan de mis varias afecciones para ver como tratar la inflamación de mi pulmón. Tengo miedo. Es que son tantas cosas.Será una enfermedad crónica que añadir al cáncer. Ya se sabia. Nada nuevo bajo el sol.

Y solo me ha faltado la llamada de la mutua del trabajo. Que es normal que me llamen y como no saben cómo darte ánimos… me dice la chica «Ten fe». Y no me parece mal consejo. Prefiero eso que la tan manida «actitud positiva de los cojones». Mini punto para ella. Se le notaba que le costaba hablar conmigo. Debo dar mucha pena vista desde fuera a nivel historial médico.

Quizá ahora empiece a ser consciente de la gravedad y de todo lo durísimos que ha sido mis últimos 14 meses.Una autentica tortura. Y por eso he petado.

De verdad.. la gente que se queja de gilipolleces… no saben la suerte que tienen de tener salud. Mi nivel de tolerancia y empatía ahora mismo es de menos cero. Como me dijo mi psico oncóloga, personas negativas fuera. Fuera vampiros energéticos.

«I´m in«

Hoy me he atrevido a escuchar esa canción a la que tanto miedo le tengo. Esa que cuando escuché la primera vez, me provocó un escalofrío. Fue como saber que iba a ser una especie de bálsamo de consuelo por si tenía algún momento malo.

La canción es del último álbum de mi grupo favorito. Aun estando animada me hacía llorar. No quise escucharla mucho. La guardé.

Hasta que al cabo de unos meses se convirtió en mi banda sonora cuando me enteré de la muerte de uno de mis mentores profesionales, un antiguo jefe al que le tenía mucho cariño. Se lo llevó un cáncer fulminante en apenas unos meses. Fue una de las primeras personas de las que me acordé cuando me lo diagnosticaron a mi, apenas unos meses después de su funeral.

Oírla ahora es sentir que tengo a mi grupo favorito a mi lado, aunque sea para acompañarme. Tampoco he tenido valor de escuchar ninguna otra canción suya durante este tiempo. Porque cada vez que los escucho un trocito dentro de mi se rompe.

Hoy es Jueves Santo. Hace sol y mucho aire.

Voy a aprovechar para leer esa novela que empecé hace unos días y que tiene tan buena pinta. Sofá, manta y evasión.

Mañana será otro día.

«Give in, don´t give up. Breathe, don’t you stop.»



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About Me

Lo que soy ha pasado a un segundo plano. Escribo para capear la tormenta.

Este blog es mi válvula de escape.