Llevo ya varios días baja de moral. Por fuera me pongo la careta pero por dentro va la procesión. Y eso que estos últimos días he visto a algunos amigos. Y me lo he pasado bien.. pero por dentro algo me hace estar triste.
Y ya son mucho días.
Hace dos días ha vuelto el dolor. Esta vez un punto en la espalda. Seguramente de andar o moverme mucho esta última semana. Fue bonito mientras duró el espejismo de poder hacer vida normal. Sin dolor. Ahora mismo no me apetece hacer ningún plan.. he tenido que cambiar todo lo previsto porque tengo dolor. Me cuesta levantarme, y andar. Así que nada….
Ya estamos en abril…. y en quince días justos reinicio la maratón de visitas al hospital y de un montón de pruebas. Y vuelve el miedo , no ya a las pruebas, que también, si no a los resultados. Ese es ahora mi trabajo. Hospital, pruebas, sufrimiento, miedo, ansiedad continua.. Y mientras tanto intentar cultivar la mente: estudiando, escribiendo, leyendo…. y poniéndome la careta con la sonrisa pintada cada día.
Lo importante para mi es tener la mente entretenida, para no dejarla en blanco y dejar que el terror me paralice.
Yo que pensaba que a estas alturas del año ya habría vuelto a trabajar. Y cada dia que pasa me siento más desconectada de mi trabajo y de mis compañeros. Hoy me tendría que haber reincorporado al trabajo tras las vacaciones de Semana Santa…. y aquí sigo. En mi burbuja. Y cada vez más ausente de la vida normal. La vida sigue, la mía esta en stand by.
Y a saber cuando la recuperaré. Ni si lo haré. 😔
Hace unos pocos días leí en X un tweet con el que me sentí automáticamente identificada.

Y me hizo darme cuenta de que, dentro de este proceso de crecimiento personal que me ha traído la enfermedad, es algo que sin querer he puesto en práctica: alejarme de la gente tóxica por un lado y dejar de perder el tiempo con quien no se lo merece por el otro . Al fin y al cabo, la enferma soy yo. No tengo porque andar detrás de nadie.
¿Egoismo? No. Creo que es una evolución natural y vital para la nueva persona en la que me he convertido. Gracias o por culpa de la enfermedad.. el caso es que me gusta la serenidad que me acompaña.
Y de pronto un mensaje te hace sonreír.
Mientras escribía este texto me ha entrado un WhatsApp de mi jefe, para preguntarme cómo estaba. De vez en cuando nos juntamos para desayunar. Ya he hablado de él alguna vez. Fue mi paño de lágrimas en los inicios de esta tormenta y siempre le voy a tener un cariño especial. Qué vergüenza pasé cuando me tuve que ir de urgencias y en su despacho no podía parar de llorar.. Que lejos que aquel día. Hablar con él es siempre garantía de risas y de contacto con la realidad. Ya hemos agendado nuestro próximo encuentro. ☺️ Que ganas de volver a trabajar…
Dentro de la tristeza, un rayo de luz. Gracias D.❤️🩹
«Dos caras distintas».
No creo que tenga que ver con mi horóscopo. Soy géminis. Yo soy mucho de ver señales… Y esta mañana , no se porqué, me he levantado con una canción en la cabeza que hacia muchos años que no escuchaba. «Dos caras distintas», de Los Secretos. Me la he puesto cuando he empezado a escribir este post…. siempre suelo escribir con musica, tanto en este como en mis otros dos blogs.
Dentro de la coctelera de sensaciones en la que se ha convertido mi mente, creo que ha sido un poco premonitoria.
«Tiene dos caras distintas
No sé cuál debo mirar
Tiene dos vidas distintas
No sabe cuál emplear y cuál quiere ocultar«
Mañana será otro día.

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