En los últimos días he dado un paso atrás. Ha vuelto el dolor. En la espalda. ¿Algo parecido a una ciática tal vez? El detonante fue la Semana Santa.. demasiadas visitas y demasiado movimiento. A veces olvido que estoy enferma… y mi cuerpo ya se ha encargado de recordármelo.
He decidido volver a encerrarme. Tampoco es que salga mucho, para ir al supermercado y poco mas….Y no recibir a nadie en casa. Se que tengo que andar, no dejan de recordármelo pero, ahora mismo, salir a andar me implicaría la ayuda de un bastón. O ir del brazo de alguien, y a paso lento. Vamos, que estoy hecha un cromo.
Así que volveré a mi cautiverio casi monacal centrado en la escritura, la lectura y ver mis series favoritas. Y a hacer salidas escasas y muy selectivas.
Hasta que pase de nuevo el dolor.
Qué milagroso me parece aquel domingo, hace poco mas de un mes, en que a las 7.30 de la mañana ya estaba en pie haciendo cosas por casa con un subidón impresionante… (ay.. el primer efecto de las pastillas…)
Llevo mas de una semana con dolor, casi no duermo.. y para colmo se me esta empezando a hinchar la cara. ¿Estaré mutando en un pez globo? Me temo que es el efecto de los corticoides que me estoy tomando para mi enfermedad dos, la sin nombre. Ya he empezado a rebajar la dosis y confío en que con el tiempo mi cara vuelva a ser la normal.. pero es que , joder. Es una detrás de otra. Y lo que para alguien seria un simple dolor de espalda, para mi ahora mismo, después del maravilloso espejismo que ha sido haber vuelto a vivir sin dolor después de tantos meses, es un mazazo.
Hoy intentaré no moverme mucho. A ver si funciona.
Y la semana que viene empieza otra vez el periodo de visitas y pruebas hospitalarias … y de resultados.
Y mientras tanto, fuera, la vida sigue….

Deja un comentario