Han sido tan extremadamente duros mis últimos días a nivel psicológico y físico que he estado completamente paralizada. Horrorizada. Necesito arrancar de mi mente de alguna forma todo lo pasado, para cerrar estos días e intentar coger fuerzas para lo que viene.
Colocación del Port-a-cath
Fue el jueves pasado. Empezamos el día torcido. Tenía hora a las 8 de la mañana y no entré en quirófano hasta las 13h. Primero fue una urgencia , luego , no lo sé. Entre medias, tuve visita con mi reumatóloga, al menos ahora ya se algo más de mi enfermedad autoinmune. Mientras estaba asimilando la conversación , me llamaron a su consulta para que subiera urgente para quirófano.
Antes de cambiarme, me dieron un diazepam (menos mal)… Yo contaba con que me sedarían y no me enteraría de nada( así lo supliqué) como cuando la biopsia de pulmón.. pero no. No me durmieron. Me atontaron.. Es decir, estaba consciente. La colocación del port-a-cath pasa al top de mis traumas médicos desde que empezó esta tormenta.
Eso sí, entre en quirófano, una vez más, a ritmo de mis a-ha, con «Take on Me«, sonando a todo trapo. Y lloré. De impotencia, de miedo y de agradecimiento. Cristina, una de las enfermeras, no me soltó la mano en ningún momento. A nivel dolor, no sentí casi nada o nada. Estaba demasiado grogui. A nivel psicológico, fue terrible. Terrible. Aun asi, mis gracias eternas al equipo de Radiología Intervencionista Vascular del Hospital Germans i Trias. Por su trabajo, pero sobre todo por su humanidad.
Una vez terminada la operación, en la sala de recuperación, aunque muy drogada empecé a ser consciente de lo que tenia puesto. Y me entraron todos los males. Aun es ahora que escribo y siento sudores fríos. Y no se cómo lo gestionaré. Ardua tarea le espera a mi psicooncóloga.
Todo el mundo que me rodea y me quiere bien me dice que no entre en barrena y que tire para adelante. Pero esta vez me está costando mucho. Tengo miedo. Más que la otra vez. Y es que claro, es la segunda…. y los efectos a nivel físico van a ser mas visibles… Se acabó el «qué bien te veo».. como si la procesión no fuera por dentro. Ahora me veréis sin pelo, hinchada…¿Así os lo creeréis? Ya me da igual todo.
De hoy en una semana voy a raparme. Es curioso, ya me da hasta igual. Que me rapen ya.Solo quiero curarme.
He empezado a comprarme algun pañuelo y turbante.. y me he cambiado la moldura de mis gafas. Siempre había querido unas gafas de pasta negra extremas, muy barcelonesas, como yo, pero nunca me había atrevido. Me han regalado unas extremas, de Prada, que me tapan hasta las cejas… Para cuando se caigan. Entre eso y mi corte de pelo «sota de bastos», quien me conozca si me ve ahora por la calle ni me reconoce… Ya me da igual.
La primera quimio de la segunda etapa
Aún sin recuperarme del shock ni del globazo de la sedación, el viernes por la mañana me tocó madrugón épico porque tenía mi primera quimio de esta nueva vuelta a las 8.30 de la mañana. Esta vez, ante la imposibilidad de que nadie me llevara al hospital, me vino a buscar una ambulancia a casa. Era como un mini autobús. Una vez mas, doy gracias a vivir en un país como el nuestro con una Seguridad Social como la que tenemos, a pesar de las necesidades de quienes trabajan en ella.
Llegué al hospital del día con muchas lágrimas. Otra vez allí. Pero una vez mas, el personal que allí trabaja, sobretodo la enfermera que me tocó, Yvette, actuaron como ángeles. Lloré de miedo e impotencia con el pinchazo en ese nuevo agujero aun reciente.. Pero luego me calmé . Hasta me dormí un par de horas.
Por suerte, esta vez no me toca ir al lavabo cada poco con mi cuña y mi garrafa. Por que sí, pierdes la dignidad y la vergüenza, Y ya todo te da igual. Solo quieres curarte. Que nadie romantice ninguna enfermedad. Todas son muy jodidas. Pero la verdad, a mi ahora según que cosas mínimas me dan risa.¿Un corte? ¿Un dolor ? Para mí antes eran un mundo.. Ahora son nimiedades.
Las compañeras de box
En mi etapa anterior, no solía entablar conversación con nadie. Pocas veces lo hice. Me aislaba con mi música, mi libro, o alguna serie. Esta vez todo fue diferente, desde el momento en el que entré.
Así como la otra vez yo era de las más jóvenes cuando iba a recibir la quimio, sería por los horarios, o por la casualidad, esta vez me sorprendió la gran cantidad de mujeres, de todas las edades que estábamos allí. Y dando un vistazo, en los otros box, también muchos hombres más jovenes que la otra vez.
En mi box , de cuatro sillones, pasamos 5 mujeres en las 5 horas que estuve. Al principio nos saludamos tímidamente , con esa mirada de entendimiento profundo y fuerza de quienes están pasando por lo mismo que tú, y nos pusimos todas a lo nuestro.. a dormir básicamente. Con mantas, dos de ellas con sus turbantes ( yo ya tomando nota) y otra mujer que se sentó enfrente mío y que era su primera quimio. Primera primera. Y pobrecita, el susto que nos dió. Le subió la tensión y en un momento se puso malísima. La rápida reacción de compañeras de box y equipo médico hizo que se estabilizara rápido y todo quedara en un susto.
Y ese fue el punto de inflexión, al menos para las compañeras de box . La preocupación, la solidaridad, en mi caso el pensar «podría haber sido yo».. y empezamos a compartir . A hablar. De nosotras, de nuestros putos cánceres. Y todas llegamos a la misma conclusión. Sólo quien está pasando o ha pasado por lo mismo que estás pasando tú, te entiende. Y fue como un bálsamo dentro de tanto sufrimiento. Compartimos tiendas para comprar pañuelos, opiniones sobre pelucas, y muchas cosas.. Me impactó especialmente la chica que tenia al lado: 24 años, y cáncer de lengua. Hacia poco había vuelto a hablar y a alimentarse de forma mas o menos normal. 24 años. ¿Por que la vida es tan puta y tan injusta a veces? Y que luego haya gente delinquiendo , robando, siendo hija de la gran puta, y que no le pase nada. No lo entiendo. De verdad.
Tras mis 5 horas y media de chute, me fui, con un abrazo intenso de mi enfermera. Un ángel. Ojalá me toque con ella en las 5 restantes. Me emocionó.
El cáncer es una puta mierda.
Extrañamente salí con hambre del hospital. Después del bocadillo que me dieron me fui a comer una hamburguesa con patatas fritas. ¿Que no es lo mas sano? Lo se. ¿Que tenía hambre y era lo que mi cuerpo me pedía? También. Y lo hice. Y al llegar a casa seguí picando.
Los efectos de la primera sesión de quimio
Empezaron el sábado a mediodía… Nauseas, malestar, cansancio, globazo.. y dolor de pies. Todo maravilloso. A pesar de estar preparada porque ya pase por esto el año pasado, es muy duro.
Tengo bolsas para vómito esparcidas por toda la casa, en los coches, en los bolsos. Aun no he tenido que usarlas esta vez, pero si te ves en una parecida, en Amazon las puedes comprar y te sacarán de más de un apuro, sobre todo si te pilla fuera de casa o lejos de un lavabo.
La inyección y las curas
Porque no es solo la quimio y los efectos. Es que además están las inyecciones… y en este caso la cura del Port-a-cath. Yo soy incapaz ni de mirar , ni de tocar ni de pincharme. Dice mi psicooncóloga que es una fobia. Otra más. Ya son dos. Tengo la inmensa suerte de tener quien lo haga por mi…. y lo pasa incluso peor que yo pinchándome. Hay que decir que ayer no me enteré del pinchazo. Pero la angustia de saber que me tenia que pinchar nos duró todo el día hasta que por fin me puso la dichosa inyección, como buenas pelis…. pero esta vez siguiendo indicaciones de la farmacia del hospital. Gracias eternas A ❤️. ( Y gracias Peter por las risas al leerme y hacerme apuntes al respecto del «pinchazo». Es que no se puede contigo. Muy fan )
El infierno
Hoy estoy un poco mejor. Puedo hacer cosas por mi sola. No estoy al 100%, podría decir que a un 60%… no tengo casi nauseas y casi no tengo dolor. Puedo moverme del sofá yo sola. Es un logro.
Gracias
A todas esas personas que sin conocerme de nada, o conociéndome, me envían mensajes de soporte a través de mis redes, bueno de mi cuenta de X/Twitter. Gracias de corazón.
A mis amigos, familia, conocidos.. por su paciencia. Gracias infinitas. Sigo sin querer ver a nadie, no me apetece contestar mensajes, quiero estar tranquila.
No tengo ánimos ni para escribir, pero hoy necesitaba sacar de dentro toda esta mierda. Y me parece demasiado íntima para publicarlo, pero si le sirve de ayuda a alguien a quien le toque pasar por lo mismo, pues ya habrá servido de mucho.
Para mí, es una página mas de esta bitácora que jamás pensé que tuviera que abrir.
Seguimos.
Bajo la Tormenta.
Pasará.

Deja un comentario