Hay a quien la quimio apenas le produce efectos secundarios y luego estamos los que sufrimos sus consecuencias durante días o semanas. Efectos más o menos llevaderos, pero efectos al fin y al cabo, que limitan en mayor o menor medida nuestra vida.
Después de 11 quimios distribuidas en dos años, parece mentira que haya tardado tanto en asimilar que lo que mejor puedo hacer por mi misma es hacerle caso a mi cuerpo. No obligarme si no puedo. No forzarme si no me apetece. He aprendido a cuidarme y descansar. Y si hay que estar todo el día en el sofá, dormir o dejar la mente en blanco. Pues se hace. Sin remordimientos. ¿Qué necesidad hay de añadir más sufrimiento?
Al menos es lo que a mi me está ayudando ahora mismo.
Así como las quimios del año pasado, etapa 1 ,o ya no se cómo llamarla, no eran tan fuertes como las de esta vez; estaba cansadísima y con el estómago revuelto durante unos días… Supongo que la radio tenia algo que ver.
Este año, con la quimio más fuerte y recibiéndola cada 3 semanas, y tras manifestarse mi amiga la auto inmune , lo estoy pasando fatal. Dolor, dolor, dolor… y cansancio.
Tan pronto estoy bien, como siento agujas en los pies. Ya tengo el paracetamol siempre a punto. Pero cansa… Hay noches que no puedo ni dormir del dolor.
Me encantaría moverme, hacer deporte (no he empezado pero se que debo ya porque es super necesario), pero es que hay días que apenas puedo ni preparar la comida. Y lo que antes era, «aunque me maree y me canse, voy a intentarlo», este año ha pasado a ser «hazle caso a tu cuerpo, descansa». Y así estoy. (Menos ayer, que tenía un super antojo de comer patatas fritas, y yo creo que fue la visualización de una fuente llena de ellas, lo que me hizo espabilar y cocinar como si no hubiera un mañana…. ¡y lo que las disfruté!)
Pero hoy es otra cosa. Hoy necesito estar estirada. Y no me siento culpable. Estoy enferma. Tengo que cuidarme. Cuando los efectos se pasen volveré a hacer cosas.
Mantener la mente en su sitio
Entiendo que dentro de un año, cuando si Dios quiere rebobine y lea esta bitácora, me daré cuenta orgullosa del cambio que estoy haciendo. Ahora mismo, no se si es para estar orgullosa, pero me he convertido en una persona que apenas se altera, ni por las cosas malas ni por las buenas. Supongo que es porque muy fuerte tiene que ser el asunto en sí como para alterarme con todo lo que llevo sufrido.
Ahora mismo me siento aliviada y tranquila por los últimos resultados del pet, pero no estoy eufórica. Verle las orejas al lobo dos veces tan de cerca supongo que influye.
Todo bien pero…. hay que seguir….
Todo bien pero…. ¿y si vuelve?
Els dies passen ( Los días pasan)
Los días pasan y los dejo pasar. Los disfruto. No me agobio. O eso intento. Intento no pensar en cosas tristes. En todo lo que he perdido. Para eso es importante tener la cabeza entretenida. Y no es fácil. Me cuesta concentrarme, me cuesta leer, imposible estudiar… pero algo hay que hacer. Y estar todo el día con el móvil en la mano no me parece una opción saludable.
Y mientras escribo, no tengo claro el porqué, acaba de venirme a la cabeza una canción de mi juventud que me encantaba y que hace años que no escucho. Y me ha parecido un nuevo himno que adoptar, como tantos otros…
«Els dies passen… no hi ha res etern…»

Deja un comentario