Llevo un día con la intro de esta famosísima canción de Adele en la cabeza… de esas veces que te viene una canción y no sabes bien porqué , no te la quitas de encima.
Me preguntaba cómo os irá la vida a quienes vais siguiendo los pasos de esta bitácora. Espero que estéis bien. Lidiando cada uno de vosotr@s con vuestra tormenta particular, que todos tenemos las nuestras. Mas o menos intensas… pero siempre hay alguna que nos sobrevuela . Y si no es el caso, dad gracias infinitas.
Hace unos poquitos días me escribió mi tocaya Mónica a través de Instagram . Ella también anda capeando el temporal y es quien me ha animado a volver a escribir. Y hoy, a pesar del cansancio sideral que siento, me he decidido a hacerle caso.
Cada vez publico menos. Empiezo a escribir y acumulo borradores. Y más borradores. Hace dos meses de mi último post. No ha habido grandes cambios. ( «no news. good news» que decía alguien )
Sigo con mi tratamiento cada tres semanas, con mis visitas varias para controlar las dos enfermedades y a finales de este mes me toca otro pet tac. Qué voy a decir que no haya dicho ya. Ya lo sabéis quienes os habéis enfrentado a uno. Nervios, angustia, momentos de terror antes de entrar en la consulta del oncólogo…
Como hito especial, contaros que en Septiembre me entrevistaron en un programa de Betevé, la televisión local de Barcelona y área metropolitana. No para hablar del cáncer. Fue para hablar de uno de mis otros blogs, Galicious. Yo en televisión. Para flipar.
Lo fuerte es que, pese a mis lagunas mentales habituales, mi cansancio, mis miedos.. me atreví. Y fue genial. Se me hizo hasta corto. Fue un pequeño hito que me animó muchísimo.
Por si queréis cotillear, podéis leer el post aquí y ver la entrevista en el siguiente video:
Por lo demás. Además de los nervios…. Siguen las secuelas.
Porque cuando acabas el tratamiento no vuelves a tu vida. Eso ya nos lo sabemos todos. A mi me ha dado por el agotamiento extremo si hago mas vida social de lo habitual (que traducido es<. salir 3 dias seguidos de casa para hacer recados, andar o ver a gente… ), dolor de cuello, tener que engancharme del brazo de acompañantes para subir cuestas… ( y si voy sola, a paso de tortuga y parando varias veces ) vamos lo de siempre.
Ah, y como novedad. Unas pastillas nuevas. Las de la tensión. Y las de rescate por si la tensión está muy alta…. Virgencita que me quede como estoy. A un paso de montar una farmacia en la urbanización estoy,..
…y nada.¡ A seguir viviendo!. Puedo decir que a ratos soy feliz. Feliz porque estoy VIVA. ¿No es acaso el motivo principal para serlo?
Volviendo a Mónica, hace unos meses me escribió esta frase tan bonita, que quiero poner como guinda a este post.
Quedémosnos con el todo pasa y el gracias como salvavidas
Pues eso. Seguimos.

Deja un comentario