Bajo la Tormenta

Bitácora de un viaje a través del cáncer


Hoy hace 3 años que empezó la tormenta

Cada vez me cuesta más escribir en este blog. Mi etapa de introspección está durando demasiado . Supongo que será una fase más de la enfermedad . Una nueva tal vez..

Escribo este post casi por tradición y sobretodo por tener un recuerdo de este día conforme van pasando los años.

Hoy hace 3 años que cogí la baja. Pensando que volvería en breve al trabajo… Y no he vuelto.

Hace un rato estaba leyendo con cariño las palabras que escribí cuando llevaba un año de baja. Y pienso en lo inocente que era. No sabía que unos pocos meses después el cáncer aparecería de nuevo y volvería a pasar meses de mucho dolor y sufrimiento y un nuevo tratamiento que ha durado casi 2 años..Bendita inocencia. Hablaba de la futura biopsia muscular.. . Poco imaginaba que iba a ser una de mis top 5 de experiencias terroríficas .

También hablaba de la gente que me acompañaba3 años más tarde el vagón esta cada vez más vacío. Es más, me atrevería a decir que apenas queda gente. Pero los que están , son los que siempre han estado a mi lado. Unos pocos nuevos. Otros que de vez en cuando dan señales de vida y me alegran el día.. Y muchas decepciones. Sobre todo desde estas pasadas fiestas. Nadie es perfecto. Yo la primera. Pero bueno, buen viaje a los que se han bajado.

Siento que he empezado un nuevo ciclo

Ya lo sentía por aquel entonces, pero ahora siento que es diferente. Tras terminar el tratamiento hace apenas un mes, y después de una Navidad atípica, pero feliz por poder celebrarla, me enfrento a un nuevo libro en blanco, y no solo por empezar un nuevo año. En mi caso , empiezo también una nueva etapa que solo Dios sabe a dónde me llevará.

Como compañero siempre a mi vera, no vaya a ser que me despiste, está siempre EL MIEDO. Miedo a que el cáncer vuelva una tercera vez. Está y siempre estará. Imposible darle esquinazo. Sigo intentando mantenerlo a raya con ayuda de mi Psicooncologa, mi circulo cercano y mis rutinas y nuevas costumbres .. pero ahí sigue.

Continuarán las pruebas cada 3 meses. Continuarán mis vistas varias al hospital por mi otra enfermedad… Pero con una nueva mirada.

Pero sigo sintiendo un agradecimiento infinito.

Por estar viva. Por poder despertar cada día en mi cama y no en un hospital. Por poder levantarme sola y hacer vida autónoma. Es verdad que apenas salgo de casa, que me canso muchísimo y que tengo mis momentos de «interruptor apagado» en el que la extenuación no me permite ni hablar ni moverme. No puedo levantar peso, me cuesta concentrarme, tengo dolores varios…. No puedo trabajar. Pero sigo viva.Y eso es lo que importa.

Me siento afortunada porque el tratamiento ha dado resultado por segunda vez. Y , como ha he dicho, aterrada por si vuelve una tercera.

Sigue sin dejar de sorprenderme la gente que acaba el tratamiento y dice «me curé del cáncer«. Yo también lo dije en su día y hasta lo celebré. Qué tonta y que inocente era.

No era consciente de que el cáncer una vez que te engancha ya no te suelta. Te curas sí. Te curas si tienes suerte ,si te cogen a tiempo , si se puede tratar y si el tratamiento funciona. Si no, no. Pero en casos como el mío siempre te quedará esa incertidumbre … Y ojo, que hay mucha gente que no tiene recidivas. No he mirado estadísticas. Porque me haya pasado a mi no tiene por qué pasarle a los demás. Pero hay que ser consciente de que siempre va a a estar ahí ese miedo.

Pues hasta aquí mi testimonio de este siniestro cumpleaños de mi nueva vida. Aquel 12 de enero de 2023, en el que para entretenerme en mi primer día de baja me puse a ver una nueva serie que empezaba.. y a día de hoy sigo viéndola cada tarde. Y aunque «La Promesa» ya no es tan emocionante como antes, ese momento de desconexión diaria lo sigo manteniendo.

Si lees estas palabras y estás pasando por el tratamiento solo te quiero enviar desde aquí toda mi fuerza. Mira para adelante y poquito a poco. Te deseo toda la suerte del mundo.

Seguimos.



Deja un comentario

About Me

Lo que soy ha pasado a un segundo plano. Escribo para capear la tormenta.

Este blog es mi válvula de escape.