Bajo la Tormenta

Bitácora de un viaje a través del cáncer


Acumulando momentos felices

Dicen que cuando la vida te sacude, tus prioridades y todo tu ser se transforman. Es cierto. A mi me ha sacudido dos veces y de forma muy fuerte. En la primera perdí de forma traumática a una persona muy cercana y especial para mí. La segunda, fue cuando empezó esta tormenta.

Ya he contado varias veces la fábula premonitoria que me contó la primera enfermera oncológica que tuve (maravillosa por cierto, ya podía aprender la que le sustituyó que no le llegaba ni a la suela de los zapatos) : lo del viaje en tren y la gente que se va bajando.. y que al final quedan muy pocos.

En mi viaje en tren, quedan pocos pero MUY BUENOS.

De esos pocos hay dos personas que han aparecido con la enfermedad.

Como no soy muy de dar nombres, los llamaré S y D.

Con S compartí durante años oficina, risas, confesiones , anécdotas y muchos momentos dignos de recordar. Yo cambié de trabajo y la distancia se interpuso , no por nada, si no porque ya te mueves en ambientes y zonas diferentes.. y al final la vida hace que te distancies sin querer. Cuando S se enteró de que estaba enferma tardó nada y menos en llamarme. Desde entonces, no pasa un mes sin una llamada suya. Siempre está pendiente de ver cómo estoy. Es un amor. D. es su pareja. ¿Sabes cuando ves a una pareja y tienes claro que están destinadas a estar juntas? Pues esos son S y D. Personas sencillas, transparentes, buenas…. eso que tanto valoro.(A pesar de las bicicletas D.. tenia que decirlo..jaja)

Este fin de semana hemos salido a comer con ellos. A la típica masía catalana, en el Montseny. De esas de pa amb tomàquet i allioli, una buena carne a la brasa y un postre de esos dignos de un golafre. Un autentico deleite para el paladar.

Y ha sido un regalo en forma de horas de felicidad, de no pensar, de disfrutar de cada segundo.

No quiero decir que no me importen los problemas de los demás. Quienes me conocen bien saben que aquí me tienen para escucharles. Lo que no soporto es el odio por el odio. Un mal día lo tenemos todos, pero que todos los dias sean malos.. pues ya me llega con lo mio.

No necesito compasión ni estar todo el día hablando de mi enfermedad . Para esto tengo este blog. Pero lo que no soporto cerca de mi son las malas vibras. Ya las evito. ¿Qué necesidad tengo?

Por eso solo me rodeo de gente auténtica, buena y que esté en mi misma onda. Sin complicaciones. Sin juzgar, sin necesidad de tener que ponerse una careta….

Cosas normales y ordinarias.

Para mi es muy importante coleccionar momentos de felicidad.

A día de hoy estoy bien. Ahora mismo, pendiente de un TAC que me toca ya, en una o dos semanas, cuando me llamen. Pendiente de esos resultados, de mis pulmones que en la ultima revisión no estaban tan bien pero no hay de que preocuparse según la neumóloga ... Aterrada como siempre por si vuelve el cáncer.

Tras los últimos resultados de mi espirometría, he optado por ser aun más selecta con mis planes y estar rodeada de naturaleza, aire puro y personas que me aporten luz, paz, sencillez, y tranquilidad.

Y ya. Mi burbuja se blinda aún más.

Qué poco se habla del después...

Terminas el tratamiento y parece que ya todo ha terminado. Por fuera parece que estás bien ( yo divinísima según mi entorno , pero se que es porque me quieren bien) y ya no hay de qué preocuparse. Pero, al menos para mi, psicológicamente está siendo muy complicado. Y gracias al apoyo de los míos, de mi psicooncóloga y a la Asociación Española Contra el Cáncer aprendo a sobrellevar esta angustia. A aceptarla como algo normal. Pero es muy duro. Convivir con las limitaciones físicas y con el miedo no es fácil. A pesar del aspecto exterior.

Por eso…

El haber pasado unas horas con estas dos personas tan especiales han sido como un bálsamo para A y para mi. Porque no olvidemos, que no solo sufrimos los enfermos, sino quienes nos acompañan. Los amigos íntimos, la familia pero sobre todo quienes viven con nosotros y viven la cruda realidad de la enfermedad. Y ademas, han de hacerse los fuertes para ayudarnos.

Y yo se que nunca os podré agradecer los suficiente a los que DE VERDAD estáis a nuestro lado y no nos habéis dejado caer.

Y aunque lleve un tiempo ausente y me cueste escribir….

S, te prometí que volvería a escribir. Cómo no hacerlo para que una de mis amigas y lectoras fieles abra el mail en modo emoción porque he escrito un nuevo post. Para mi eso es el mejor regalo.

Repetimos pronto. Gracias de corazón por esos momentos felices en la falda del Montseny. Visitando como siempre esos pueblos en los que hay que apartar a la multitud a manotazos….

Y a los que , como yo, estáis entrando, dentro o saliendo de la tormenta…

Animo. Seguimos.

Va por ti S ..



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About Me

Lo que soy ha pasado a un segundo plano. Escribo para capear la tormenta.

Este blog es mi válvula de escape.