Bajo la Tormenta

Bitácora de un viaje a través del cáncer


Primavera

Hoy hace un sol radiante. No hay nubes en el cielo. Sopla una brisa algo fresquita. Veo el mar. Tengo al lado un ramo de flores silvestres que mi padre me trajo el otro día , recogidas tras un paseo por un bosque cercano. Escucho a Luar na Lubre a todo volumen. Va todo bien.

Parece que solo escriba cuando estoy mal.. Pero no. Es que hace ya mucho que me cuesta escribir. Esa válvula de escape que tanto me ayuda. Creo que he perdido la inspiración, el «toque». Creo que ya no siento.

Quizá tanta medicación dentro del cuerpo haya inhibido mis sentimientos por ende, mis ganas de plasmarlos en palabras.

¿Es otra de las consecuencias del cáncer? Quizá si. O quizá es que me he endurecido tanto que pocas cosas me emocionan.

Y si no siento, no escribo.

Eso sí, cuando me emociono, cuando siento, es a lo grande.

La semana pasada tuve la suerte de ir unos días de vacaciones, a Galicia. Para mí no hay destino mejor. Tuve la suerte de visitar mi aldea. Cuando el coche giró la curva tras la que se oculta mi paraíso en la tierra, me emocioné. Lloré. Y lloré mucho. Podía volver a pisarla,a estar allí, a respirar su aire.A tocar la piedra de la casa familiar.

He aprendido a vivir día a día, segundo a segundo, y a disfrutar de cada milésima. Como yo, seguro que muchos enfermos .

Vivimos con los estragos que a cada uno nos deja la enfermedad. A mi, dolor, cansancio,… y una ansiedad constante que aplaco con medicación y procurando entretener la mente lo más posible.

Es dificil escapar de los estímulos externos que te recuerdan al cáncer. Ya reflexioné sobre ello hace unos cuantos post. Hoy mismo me he cruzado por la calle con una chica con un pañuelo en la cabeza y un pic en el brazo… Inconfundible. Me ha apenado el recordar mi primer cáncer. Un amigo muy querido y cercano está sufriendo la enfermedad. Veo en él y en su mujer el padecimiento escapando por todos sus poros. Y así , suma y sigue.

Y rezando para que por favor no vuelva a apoderarse de mi.

Eso sí, mi otra enfermedad parece que está un poquito más rebelde y mis pulmones un poco peor.. pero nada grave.

Toca volver a aislarse un poco. Respirar aire puro. Seguir tomando precauciones.

Seguir viviendo, que es lo importante.

Y encontraré un sentido a seguir intentando escribir.

Seguimos, bajo el sol radiante y el cielo despejado.

Gracias por leerme



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About Me

Lo que soy ha pasado a un segundo plano. Escribo para capear la tormenta.

Este blog es mi válvula de escape.