Hoy hace un año estaba en mi trabajo. Hacía tres días que habíamos vuelto de las vacaciones de Navidad. Acababa de terminar una reunión, y fui a comer… Empecé a sentirme mal , otra vez. No era la primera vez desde que había empezado el curso.Recuerdo que le envié un mensaje a mi jefe. Volvía a estar mal. Cuando lo vi aparecer creo recordar que ya exploté a llorar. Era la hora de irme al hospital y que miraran qué me estaba pasando de una vez. Desde ese día la «Matanza de Texas» tiene para nosotros, ahora que ha pasado el tiempo, una connotación divertida. El humor no lo he perdido, me he vuelto más sarcástica, y me encanta de él que me trate exactamente igual que antes. Gracias D . 😘
En Urgencias me dijeron que tenía una anemia grave, que cómo se me había ocurrido ir en coche estando como estaba. Ahora lo pienso y fui una inconsciente, pero tenia que volver a casa, aunque apenas me quedaran fuerzas.
Me dieron la baja para 12 días. 12 días…. ¡Y han pasado 12 meses!.
Y todavía no he podido volver a trabajar. Recuerdo las primeras semanas preparando actividades desde casa…. La Sesión 53 de Bizarrap con Shakira inspiró dos de ellas.. qué lejos queda todo ya…y cómo me costaba ya entonces concentrarme.
12 meses. 1 año. 1 año perdido…
Un año llevo ya con esta tormenta. Empezó siendo una tormenta aquel 11 de enero de 2023 que se convirtió en huracán el 17 de febrero cuando la HDLGP de la ginecóloga que me atendió en el hospital de Calella poco más que dictó mi sentencia de muerte. Aun se la tengo jurada y solo le deseo que alguien alguna vez en su vida le haga sentir lo mismo que me hizo sentir ella a mí. El huracán parecía llevárselo todo por delante pero apareció en mi camino el Hospital Germans i Tries de Badalona y el Institut Catalá d’ Oncología. Su equipo me diagnosticó, acompañó ,guió y cuidó en lo más duro de la tormenta, que empezó a amainar el último día de junio cuando terminé el tratamiento. En agosto empecé a ver el sol entre las nubes, cuando pude ir a mi querida aldea y olvidarme casi de que estaba enferma. Estaba bien, feliz por poder estar allí. Disfruté el mes como nunca. Podía andar, mis ojos volvían a brillar… Pero llegaron los dolores, volvían las nubes… y de nuevo empezó a llover. Y en noviembre otra tormenta . Una de la que aun no he salido. Aunque confío en hacerlo pronto.
Este año de enfermedad ha estado lleno de aprendizajes. Obviamente, nunca volveré a ser la misma persona que era. Ni tampoco los que me rodean.
Entre otras cosas , en este año
- Me he vuelto adicta a la serie «La Promesa», que empezó su emisión mi primer día de baja. No me pierdo ni un capítulo. Es mi momento de evasión diario… Me ayudó al principio y ahora ya no me puedo desenganchar … 🤭
- He superado algunos miedos, ya he hablado de ellos, pero no el miedo a las agujas. Cada pinchazo se convierte en 4 al tener las venas tan delicadas.., y mis nervios no ayudan. Y los morados posteriores menos.
- He estructurado mis otros dos blogs. Ahora solo me falta tener ganas de escribir en ellos. Espero poder volver a hacerlo pronto.
- He estudiado un curso al que hacía tiempo le tenia ganas y sigo estudiando a ratos para estar al día y entrenar la mente.
- He leído un montón de novelas, y he descubierto a una escritora alucinante , tanto como autora como personalmente, Angela Banzas.
- Conocí a Oscar, puso banda sonora a mis peores meses del cáncer, los de las operaciones y el tratamiento. Disfruté con su «Disfruto» , lo hice mi himno. Y lloré su muerte amargamente hace apenas unos meses.
- No he vuelto a probar la cerveza. Con lo devota que yo era de mi Estrella Galicia, no puedo ni beberla. No por prescripción médica, simplemente , porque me da grima. Pero eso no quiere decir que mi nevera no esté llena ya de la edición especial de Berlin. 😉
- Me he acostumbrado a vivir con dolor.
- Disfruto de la vida como nunca lo había hecho
- Y así podría seguir con unas cuantas cosas más…
Un año ya.
Un año en el que he dejado de hacer muchas cosas. He tenido que dejar de trabajar. De sentirme útil. De pasármelo bien con mis compañeros y alumnos. De ir estresada todo el día. De darme caprichos. De enfadarme con los lentos de la autopista.. bueno, esto último confieso que lo sigo haciendo.
Me he perdido conciertos. Me he perdido entierros. Vivo casi recluida .
Un año en el que he visto a mucha gente bajarse del tren. Pero los que aun siguen espero que sigan en mi vida para siempre. Un año en el que he hecho sufrir a todos los míos: familia, amigos, mi jaula de locas… Y me siento culpable por ello. Pero también me siento agradecida por todas esas nuevas personas especiales que han aparecido a mi lado, fieles e inesperadas escuderas. Un año de ser consciente de la suerte que tengo por tener una sólida red de apoyo. Que a pesar de que cada una de estas personas esta en su lucha particular, están también a mi lado.
Un año duro sí. De mucho sufrimiento pero también de un gran crecimiento personal.
Una de esas personas especiales que me rodean , M, me escribió por WhatsApp hace poco una frase que me emocionó mucho, pero que creo que puede servir de resumen de como he sido este año de tormenta:
«gracias a ti por enseñarme que pase lo que pase hay que tirar para alante con alegría» …Me rompió.🥹
Y aunque hay días como los últimos que no están siendo los mas alegres, me reconforta haber transmitido alegría y no victimizarme. No lo he hecho en todo el año, pero sí que es verdad que estas ultimas semanas mis fuerzas y mi ánimo están por los suelos: resonancia , biopsia de pulmón, y en breve la biopsia muscular.. Desde mi ingreso de Noviembre estoy bastante tocada.
Y es que a veces me cuesta decir que estoy bien o intentar hacer como si nada. Pero los demás no tienen la culpa. Y no tienen porque aguantar mis dramas. Cada persona con la que nos cruzamos sufre por alguna cosa. No hay nadie plenamente feliz. Este ha sido el año de aprender a no juzgar. Pero también el de ser consciente del lugar que ocupo para muchas personas. Por eso, como dije en mi post anterior, he cerrado unas cuantas puertas.
Siento que tengo delante un lienzo en blanco.
En ese lienzo me toca recomponer los trozos en los que me he partido y ver qué hago con ellos. Cómo afronto y disfruto todo lo que venga ahora. Que confío sea bueno.
En pocos días lo sabré.
Mientras tanto sigo, bajo la tormenta. Pasará.
Banda sonora de este post.La he descubierto hoy por casualidad y me he enganchado a ella.

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